Estamos claros que la época más bonita del Año.es la Navidad, donde se conmemora el Nacimiento del Niño Dios, por supuesto nuestro Señor por obra y Gracias del Espíritu Santo nace en la época más hermosa del año.
"La Navidad" es la celebración las anhelada y más anhelada por todos en el mundo, es la que festejamos en el mes de diciembre, dónde hombres y mujeres diseminados por toda la faz de la tierra, dedican el tiempo para si, los suyos y también para Dios. Está gran celebración tiene para muchos 2 motivos especiales para vivir vir la alegría, la navidad y el fin de año. Para los cristianos la celebración de mayor relevancia es la Navidad, ¿Quien no conociendo el designio maravilloso de Dios, de dignarse a realizar de manera extraordinaria su acampamiento en medio de nuestras vidas y decidió no dejar al hombre a vivir más en la soledad proporcionada por el pecado, no tiene motivos importantes para celebras está maravillosa fecha?
Por lo tanto es evidente la celebración dedicada y abnegada de este tiempo festivo, para recordar este acontecimiento salvífico, la gran noticia revelada a los hombres mediante el nacimiento de Dios con nosotros en la humildad del pesebre de Belén. Está escena pintoresca y de devoción religiosa de nuestro pueblo cristiano ocupa desde el mes de Diciembre a Febrero el lugar más importante Ben nuestras casas, cómo signo vivo de aquel acontecimiento que marca ayer, hoy y siempre nuestras vidas, el cual indica su presencia viva en medio de nuestro hogar, y por ello deseamos que Él siempre esté allí y Nazca en nuestros corazones 💕.
Celebrar la Navidad es vivir el tiempo de perdonar, amar, esperar y reír, es tiempo de recordar, pero sobre todo no dejar pasar por alto la oportunidad de vivir a plenitud la alegría, de sentir la satisfacción de saber que estamos vivos y que Dios Todopoderoso nos cuida y a su vez nos depara un mejor porvenir. Amigo y amiga lector, en cada época de navidad, no estamos lejos de alcanzar la alegría de Dios ya que su proximidad la experimentamos cada vez que nos preparamos para degustar, disfrutar y vivir la experiencia maravillosa en medio de nuestras vidas. Dios nos ayuda siempre que esta dicha que logramos obtener en este tiempo de gracia, no sea por un momento, sino todos los días de nuestra existencia, dónde Jesús siempre es y será el mejor huésped de nuestro hogar.

